Una noche suena el teléfono en la Oficina Central: la agencia de espías que operaba en la ciudad cierra definitivamente. El protagonista, quien durante siete años recibió órdenes bajo el nombre en clave Canguro Embalsamado, se convierte en…
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Una noche suena el teléfono en la Oficina Central: la agencia de espías que operaba en la ciudad cierra definitivamente. El protagonista, quien durante siete años recibió órdenes bajo el nombre en clave Canguro Embalsamado, se convierte en el Último Espía. Cuando un millonario excéntrico lo contacta a través de afiches con tinta invisible, comienza una serie de investigaciones sobre misterios sacados de las noticias: astrónomos obsesionados, crímenes imposibles, y secretos guardados en las sombras de la ciudad. Una colección de historias donde cada caso revela las miserias y los absurdos de quienes protagonizan los titulares olvidados.
El Último Espía es una colección de relatos que funciona como un manual de investigaciones privadas en una ciudad que ya no cree en espías ni en misterios. El protagonista fue Canguro Embalsamado durante siete años, un nombre en clave recibido por la Oficina Central que le daba órdenes a través de llamadas nocturnas. Recorría bares oscuros, dejaba mensajes en estatuas y plazas, seguía sospechosos, recibía pagos en billetes extranjeros. Pero cuando la agencia cierra y el mundo de los espías se disuelve—sus compañeros se casan, abren ferreterías, abandonan el juego—lo renombran: ahora es el Último Espía. Sin misiones oficiales, sin Oficina Central, debe reinventarse. Pega afiches con tinta invisible por toda la ciudad, confiando en que alguien intrigado los revelará con luz. Funciona. Un Millonario Misterioso lo contacta: hace fortunas vendiendo gomas de borrar porque la gente pasa la mitad de su vida cometiendo errores y la otra corrigiendo. Le encarga resolver casos extraños que encuentra en la sección «Cosas raras que pasan» del periódico—historias que lo mantienen despierto por las noches. El primero lo lleva a investigar a un astrónomo obsesionado que destruye telescopios. El segundo, a una plaza donde palomas aparecen muertas clavadas en una espada. Cada historia atrapa las contradicciones de sus protagonistas: el científico que se enamoró de una estrella, el vendedor de maní que teme a las palomas en patota.