En una gasolinera de Riverton, Steve Fusario, transportista y ex boxeador, conoce a Maude Sarrow. Ella tiene problemas en su convertible rojo; él la invita a cenar mientras lo reparan. Un encuentro casual que termina en el Motel de Drake.
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En una gasolinera de Riverton, Steve Fusario, transportista y ex boxeador, conoce a Maude Sarrow. Ella tiene problemas en su convertible rojo; él la invita a cenar mientras lo reparan. Un encuentro casual que termina en el Motel de Drake. Pero a la mañana siguiente, Fusario es acusado de asesinato. Sus huellas están en el arma. Sangre en su ropa. Sin coartada. Su pasado violento lo condena. Solo él y el verdadero asesino conocen la verdad.
Steve Fusario es un transportista de mercancías que prospera en el negocio junto a su socio. Cuando llega a Riverton con un cargamento de limones, conoce en una gasolinera a Maude Sarrow, una mujer de cabello rojo y ojos verdes que necesita reparar su convertible. Entre la urgencia mecánica y la atracción mutua, Fusario la invita a cenar. Ella se atreve a besarlo en la cabina del camión, confesando que se siente segura con él. Sin embargo, cuando llegan al Motel de Drake y ella cae ebria en la cama, Fusario se retira del lugar prudentemente.
Al amanecer, su vida se desmorona. Es arrestado por asesinato: acusado de haber matado a Maude Sarrow en la habitación trece del motel. Las pruebas son devastadoras. Sus huellas dactilares están en el arma del crimen. Su impermeable tiene manchas de sangre. Fue visto entrando en su cuarto y nadie lo vio salir. Su pasado como boxeador, su reputación de hombre violento, le cierra todas las puertas. No tiene coartada que valga.
En un sótano sin ventilación, bajo una lámpara cegadora, los detectives lo interrogan sin tregua. Morgan, un detective corpulento y manipulador, alterna su voz entre amenazas brutales y promesas de clemencia, buscando quebrantar su resistencia. Otros interrogadores lo relevan constantemente para impedir que duerma. La táctica es clara: quieren una confesión que facilite el caso. Pero Fusario se aferra a la verdad. Solo dos personas en el mundo saben que es inocente: él mismo y el verdadero asesino.